martes, 8 de septiembre de 2015

Vida Gamer: más allá de los pixeles.

Cuando las personas se enteran que soy Gamer suelen tener diferentes reacciones, algunas de las más comunes son:

1. Órale, qué padre (traducción: me vale madres). 
2. ¿Apoco? (traducción: seguro eres un freak). 
3. ¡Que chido! (traducción: ¡que chido! - yo también soy gamer) 

Pocas personas son aquellas que entienden, valoran o les importa comprender lo que significa ser videojugador (tampoco es que me importe que lo hagan) pero el día de hoy quiero tratar de transmitirles cómo es la vida de un gamer, a partir de qué se forma y qué importancia tienen los videojuegos en su vida.

El primer encuentro.
Todo jugador tiene un primer acercamiento que marca su futuro, incluso, me atrevería a decir que esa experiencia puede ser determinante para encausar el posible gusto (o no) hacia los videojuegos. 

En mi caso la primer consola que tuve fue una Atari 7800 que venía acompañada de Pole Position, combinación que te dejaba dolor de manos y ampollas apenas se te ocurriera jugar más de una hora de corrido.


Más allá de que las carreras no son lo mío y que Pole Position era un juego básico corriendo a 4 bits, la experiencia de poder controlar lo que pasaba en la pantalla fue algo que definitivamente atrapó mis sentidos, sentimiento que sin lugar a dudas se repitió una y otra vez en el futuro a medida que descubría nuevos juegos, retos y mundos que sacudían completamente mi mundo.

Experiencias que revolucionan los sentidos.
Piensen en los grandes momentos que han experimentado a lo largo de su vida: su primer beso, un viaje entre amigos, casarse, el nacimiento de un hijo, una graduación, etc. Cada una de esas situaciones resultan tan valiosas porque nos hacen vibrar; es el cúmulo de personas, sensaciones, sentimientos, retos o satisfacciones lo que estimula nuestros sentidos y da sentido a nuestra vida.

Eso mismo pasa con los gamers y los videojuegos, para nosotros existen juegos capaces de hacernos vivir emociones igual (o incluso) más intensas que las de la vida diaria. Ojo, con esto no quiero decir que los juegos sustituyan la vida pero el hecho es que las emociones que grandes videojuegos transmiten, radica en su capacidad para hacernos vivir cosas que ni si quiera imaginábamos que pudieran realizarse en pantalla.

Además, dentro de la vida gamer también existen grandes momentos dorados, como cuando yo pasaba los veranos y navidades al lado de mis primos. Al final, de eso se trata también jugar, de compartir experiencias y hacer partícipes a los demás de nuestros gustos y descubrimientos.

Retos que icentivan el pensamiento.
Y para aquellos (nunca faltan) que piensan que jugar videojuegos es cosa de "chavitos", y un pasatiempo fácil para matar el tiempo, quisiera retarlos a que terminen un solo nivel de MGS o ZELDA. Si bien hoy en día los juegos se han "simplificado" en algunas cuestiones (como el lenguaje), cada vez podemos ver más ejemplos de productos traducidos al español ya sea en subtítulos o en lenguaje completo (Halo). La mayoría mantiene la esencia de su complejidad, dinámica, música e inspiración, llevando al jugador a encontrarse constantemente con nuevos retos.

Caso aparte eran mis tiempos (ya sé que voy a sonar ruco) donde enfrentarse al inglés (cuando apenas me encontraba estudiándolo en primaria) fue un verdadero reto que me hacía ponerme a buscar en el diccionario el significado de lo que veía en pantalla.


O qué tal clavarse en una investigación (cuando además el internet tampoco estaba tan avanzado) para descubrir la maldita clave para ingresar a "x" sitio (como el puzzle del piano en silent hill, ¡LO ODIÉ DURANTE MESES!).


Evolucionar con uno mismo.

Una de las cosas que más he disfrutado durante mi vida gamer ha sido crecer, madurar e identificar que mis gustos (y tiempo para jugar) se han modificado con el tiempo. Desde luego en mi adolescencia tuve una etapa "hardcore gamer" en la que "devoraba" cualquier título que me ponían enfrente logrando incluso una colección en PS2 con más de 200 títulos (no exagero).

Hoy en día me he convertido en un "casual gamer" que disfruta echarse una reta de fútbol y de vez en cuando se da el tiempo para terminar juegos completos que valgan la pena. Creo que de eso se trata madurar, de entender el tiempo en el que vives, disfrutarlo al máximo y aprovechar las oportunidades que tienes para divertirte con un buen juego.

Por el puro gusto.
Al final, jugar videojuegos es una elección, un camino que muchos decidimos transitar y con el cual nuestro crecimiento fue plenamente satisfactorio. Más allá de los tabúes sobre si son buenos o malos, puedo decirles que personalmente no cambiaría todas las experiencias que he vivido a lo largo de 30 años de gamer. sin duda, jugar es algo que espero hacer durante el resto de mis días.


El top.
Y para cerrar este artículo les dejo un top de los juegos que más han marcado mi historia, nos leemos pronto:

- El que redefinió el concepto del 3D, la historia de lo que vendría después, los sentimientos, el control y la cinematografía en un videojuego:


- El que logró atemorizarme por primera vez al grado de tener pesadillas:



- El que borró todos los conceptos y "lineamientos" que supuestamente se debían seguir en un videojuego:



- El que ganó a pulso el título a mejor videojuego del año en 1997



- El que demostró que se puede sentir poder y control absoluto en un solo personaje:




- El que épicamente demostró que una gran historia y gameplay es todo lo que se necesita:





- El que hizo latir mi corazón de nuevo y marcará la pauta de cómo deben hacerse las cosas durante los próximos años:


lunes, 7 de septiembre de 2015

Uber: El día que transportarse en México se volvió un placer.

Los primeros pasos.

La primera vez que usé Uber no sabía qué esperar, por un lado, todas las referencias que tenía eran de mi jefe hablando maravillas acerca del servicio, la comodidad y seguridad. Para ser sinceros y como buen mexicano pensé: "seguro está exagerando, no puede ser tan bueno, un servicio así en México, jamás, además debe ser carísimo". 

Para mi fortuna estaba equivocado, en un país plagado de inseguridad donde estamos acostumbrados a mirar dos veces antes de salir de casa y las deficiencias en el transporte público son el pan de cada día, Uber llegó a mi vida como vaso de agua en el desierto (no exagero). Para quienes no lo han utilizado les puedo asegurar que una vez que lo hagan su vida cambiará, tener la seguridad del vehículo en el que viajas pudiendo monitorear en tiempo real la distancia a la que se encuentra, el tiempo aproximado que harás a tu destino y la tarifa de lo que pagarás es simplemente incomparable.

Una aplicación vanguardista.

¿Alguna vez han leído porque el concepto de iphone introducido por Steve Jobs fue tan exitoso y aclamado en todo el mundo?. FACILIDAD. Si algo define el siglo XXI es la rapidez con la que avanza la tecnología y la feroz competencia que se vive entre las aplicaciones que usamos. Hoy en día hacer cosas sencillas y veloces marca la pauta entre el éxito y el fracaso.

Siguiendo esta premisa, Uber presenta una aplicación elegante y sencilla de usar hasta para los más "rookies". Apenas la descarguemos solo nos tomará unos minutos configurar nuestros datos, teléfono y número de tarjeta que deseemos utilizar (en mi caso he puesto hasta 3 distintas pero tengo entendido que se pueden agregar más). ¿Qué sigue?, ingresar dónde queremos que nos recoja, nuestro destino y prepararnos para la llegada del servicio.
Precio inesperado.

¿Mencioné lo fácil que es pagar con tarjeta de crédito sin necesidad de traer efectivo en el bolsillo? pues sumado a ese factor imaginen que Uber mejora prácticamente casi cualquier tarifa de mediana distancia con la que se le pueda comparar respecto a sus competidores.

Tomen como base este ejemplo: toda mi vida he vivido en el estado de México, en ocasiones al salir de noche acostumbrada pedir taxi hacia el norte de la ciudad (más o menos desde la estación potrero hacia Ecatepec). El costo aproximado de este viaje a partir de las 12 era (si agarraba de buenas al taxista) de $250 pesos, pero hubo ocasiones en las que llegué a pagar hasta $350.

En Uber, la misma distancia a la misma hora oscila entre los $150 y $200 pesos máximo dependiendo el tráfico. ¿No me creen? hagan la prueba y luego platicamos.

Disponibilidad.

Como inmediatamente me volví fan del servicio, comencé a utilizarlo con regularidad. Debo reconocer que al principio (inicios de 2015) a veces me costaba trabajo encontrar unidades cerca de mi casa (ya aclaré que vivo en el norte del Estado de México). Sin embargo de unos meses para acá (prácticamente desde que los taxistas se manifestaron en contra el servicio) he podido encontrar unidades disponibles en cualquier parte a cualquier hora. 

Servicio que habla por sí mismo.

Ya sea que salgas "happy" del bar o que requieras un servicio familiar, Uber siempre estará para ti. Es cierto que puedes encontrar todo tipo de conductores, desde aquel al que a duras penas puedes sacarle un hola, hasta el clásico parlanchin con el que si estás de buenas seguro harás tu amigo pero si no, desearás que se calle una esquina después de abordarlo.

Además, Uber se esfuerza por brindar un servicio diferenciado en el que en teoría (y digo en teoría porque no todos lo hacen), los choferes tienen la obligación de abrirte la puerta, ofrecerte agua y  darte la opción de conectar tu música durante el trayecto. Estos detalles que pudieran parecer nimiedades se vuelven diferenciadores importantes cuando abordas la unidad en la calle y hace calor, o cuando tienes ganas de distraerte durante el trayecto.



Pensando en los demás.

Justo cuando sentí que ya estaba lo suficientemente enamorado me di cuenta que también me permitía utilizar el servicio para recoger a familiares o amigos, así es, con solo poner la ubicación de la persona, su destino y hacer una llamada al conductor para explicarle a quién recogerá, el servicio tomó un nuevo giro que mi esposa, amigos, y desde luego yo amamos.

En gustos se rompen géneros.

Ocupados por mantenernos felices, Uber también nos deja elegir el tipo de vehículo que queremos utilizar, desde modelos sedan hasta autos de lujo o camionetas (en caso de que requiramos más espacio). Créanme que cuando necesitamos espacio o llevar a muchas personas estas opciones realmente se agradecen, además, los costos no son tan elevados. 

¿Fan boy o cliente satisfecho?

No, Uber no me pagó y no espero obtener alguna ventaja por esta opinión, simplemente considero importante resaltar las ventajas que un servicio tan bien pensado con una aplicación minimalista ofrece a los mexicanos en tiempos tan cargados de inseguridad y problemas en su transporte público diario.

De verdad, denle una oportunidad, no hay persona de mi familia que no pensara igual que yo y que después de usar el servicio no deseé repetir una y otra vez la experiencia.